El 2026 se perfila como un año de equilibrio cromático . Después de etapas marcadas por la intensidad, la incertidumbre y la sobreestimulación visual, el color en la arquitectura y el diseño interior responde con una mezcla clara: calma + carácter . Por un lado, los tonos suaves y neutros ganan protagonismo como refugio emocional; por otro, los colores profundos y expresivos aparecen como acentos que conectan con la identidad, la emoción y la personalidad del espacio. Veamos